implantes mamarios

Implantes mamarios: Qué son, tipos y riesgos

implantes mamarios

Los implantes mamarios son una especie de envoltorios rellenos de gel que pueden tener diferentes formas y tamaños y que pueden ser de superficie lisa o rugosa. De esta forma, el cirujano estético puede buscar y encontrar el implante mamario más adecuado para caso particular (tanto en su tamaño como en la forma).

Tipos de implantes mamarios

En función de los materiales de que están hechos los implantes, podríamos diferenciar dos tipos de implantes: los de solución salina y los implantes de gel de silicona.

Implantes mamarios de gel de silicona

Los implantes de gel de silicona tienen un depósito exterior de silicona, pero son pre-llenados con un gel de silicona. Estos implantes se colocan en la mama tal cual están.protesis de silicona

Se utilizan en mamoplastia de aumento en mujeres que ya han desarrollado del todo su tejido mamario, por lo que es recomendable que las mujeres tengan por lo menos 18 años. Después de colocados los implantes mamarios, los implantes de gel de silicona pasan a tener un aspecto más natural, que imita a la consistencia natural del pecho.

Implantes mamarios salinos

Este tipo de implante varía del anterior en la forma como se introduce en el pecho de la mujer. El implante mamario salino es una bolsa de silicona que se introduce en la zona de la mama. Una vez que la bolsa se encuentra ubicada en el lugar definitivo, se procede al llenado de la bolsa con una solución salina especial, que dará el volumen deseado al pecho.

protesis de suero

A diferencia de los implantes de gel de silicona, después de colocados los implantes mamarios, éstos tienen un aspecto más rígido y firme que no termina de convencer a todas las mujeres.

Para ponerse este tipo de implante, se recomienda tener por lo menos 18 años, salvo que se trate de una mamoplastia de reconstrucción que se podría ponerse a cualquier edad.

Cómo Elegir el Tamaño del Implante de Mamas

La elección del tamaño del implante de mama es un paso muy importante en la mamoplastia de aumento porque en función del tamaño del implante que se elija podrás lograr el volumen de pecho deseado.

Cuando visites al cirujano por primera vez, y siempre y cuando el cirujano plástico te considere apta para la operación de aumento de pecho, el profesional se debería tomar unos minutos para darte a conocer los tipos de implantes que existen.

El cirujano estético debe de informarte acerca de los materiales, texturas y formas de los implantes mamarios, y te recomendará aquel implante que crea más conveniente para tu caso particular.

Cuando hables con el cirujano estético sobre el tamaño futuro de tus mamas, él te propondrá un pecho de un tamaño que guarde un equilibrio con el resto de tu cuerpo. Si eres una mujer de contextura pequeña, no te podrá poner un implante demasiado grande ya que el pecho quedaría demasiado exuberante y desproporcionado para el resto de tu cuerpo. Además de que unos senos demasiado grandes no se ven estéticos, también pueden provocar problemas de salud a largo plazo ya que si los pechos pesan demasiado, el cuerpo de la mujer tiende a irse hacia delante, forzando la columna.

En el caso en que se trate de un implante para una mamoplastia de reconstrucción, el cirujano tendrá en cuenta el tamaño de la otra mama, para elegir un implante de tamaño similar y lograr que tus senos sean y se vean proporcionados.

Implantes mamarios y Cáncer de Mama

Uno de los mitos más extendidos que existen sobre la mamoplastia de aumento es que los implantes que se colocan en los pechos podrían causar cáncer de mama. Esto no ha sido demostrado científicamente por ningún estudio, por lo que su validez queda descartada.

Sin embargo, los implantes mamarios sí pueden interferir con la detección del cáncer de mama. Los expertos señalan que los implantes pueden hacer más difícil la palpación de las mamas para detectar nódulos, y también pueden hacer más difícil la revisión de una mamografías para la detección del cáncer. Las imágenes que se obtienen de una mamografía son más difíciles de interpretar, porque el cáncer podría oscurecerse o verse borroso, debido a la presencia del implante en el pecho.

En el caso en que tengas implantes colocados, un médico podrá realizar una serie de imágenes más específicas que le permitirán ver los senos desde diferentes ángulos. Pero para ello, podrías tener que visitar una instalación especializada con experiencia en la mamografía a mujeres con implantes mamarios. El médico puede recomendarte otras pruebas de imagen – como la ecografía o la resonancia magnética (IRM) – para comprobar si existen signos de cáncer de mama.

Generalmente las compañías de seguros no cubren este tipo de estudios, por lo que deberás tener en cuenta este detalle antes de realizarte la una mamoplastia de aumento.

Implantes Mamas y Lactancia Materna

Los implantes mamarios pueden dificultar la lactancia materna porque pueden disminuir la producción de leche de la madre. Aunque esto es una posibilidad, muchas mujeres con implantes mamarios han amamantado a sus bebés sin ningún problema.

Los expertos aseguran que la leche materna no se contamina por los materiales de los implantes, ya sean estos de gel o de solución salina.

Cuando hace unos años se argumentaba en contra de los implantes mamarios, aquellos que criticaban esta operación estética, argumentaban que una parte de silicona podía filtrarse y contaminar la leche. Esta idea se descartó rápidamente ya que a través de diferentes estudios, se hicieron mediciones de silicio en leche (que es un componente de la silicona) y este estudio no indicó que en la leche materna hubiera un volumen importante que pudiera afectar al bebé.

Más allá de ese dato, algunas mujeres si ven afectada su capacidad de amamantar como consecuencia de los implantes que llevan puestos. Esto sucede especialmente cuando la incisión para colocar los implantes se hace alrededor del pezón. La incisión periaerolar puede dar lugar a la aparición de una inflamación de los conductos galactóforos, que son los conductos que se encargan de transportar la leche materna. Esta situación puede llevar a dificultades en la lactancia.

Si aún no eres madre y piensas serlo en un futuro y quieres realizarte la operación de aumento de pecho, puedes consultar con el médico acerca de la colocación de los implantes y los lugares de las incisiones para evitar problemas en el futuro con la lactancia materna.

Riesgos Frecuentes (con Cada Tipo de Implante Mamario)

Tanto los implantes mamarios salinos como los implantes mamarios de gel de silicona tienen sus riesgos, entre los que cabe destacar los siguientes:

  • La posible rotura de los implantes y la necesidad de someterse a una nueva cirugía para colocar implantes nuevos,
  • La formación de la contractura capsular, en la que se endurece el tejido alrededor del implante, distorsionando la forma y provocando dolor,
  • Las molestias y dolores en la mama,
  • La pérdida de sensibilidad en la mama y sobre todo en la zona del pezón,
  • Posibles infecciones,

En el caso de que tengas implantes de solución salina, el riesgo más común es la deflación del implante, es decir, que el líquido que lo rellena se salga por alguna razón. En ese caso, será necesaria una nueva cirugía para rellenar las bolsa de silicona (o reponerlas) y drenar el líquido de esa zona del pecho.

Si tienes implantes mamarios rellenos de gel de silicona, una ruptura podría significar una fuga del gel de silicona. Si esto ocurriera, el cirujano plástico recomendaría una cirugía urgente de reposición de los implantes, en la que se limpiaría muy bien la zona para evitar que queden restos diseminados de silicona en los senos y se pondrían nuevos implantes mamarios.

¿Qué pasa si se rompe un implante mamario?

Después de la operación de aumento de mamas, el cirujano te dará algunos consejos acerca de cómo afrontar la posible rotura de los implantes. Seguramente te dirá que si ocurre la rotura, deberás ir urgentemente al médico para cambiar las prótesis y evitar la posibilidad de una infección.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las roturas de los implantes no siempre se detectarán de manera rápida. Si tienes implantes salinos, una ruptura será más evidente ya que al estar rellena de líquido, se notará la deflación y el cambio de tamaño y de la forma de la mama será evidente. En este caso, la buena noticia es que la fuga de solución salina es segura y fácilmente absorbida por el cuerpo, por lo que únicamente el profesional realizará una cirugía para colocar nuevos implantes.

En cambio, la rotura de los implantes de gel de silicona puede ser más difícil de detectar a simple vista. El gel de silicona no se escurre fácilmente y apenas se evidencia un leve cambio en la forma y en el tamaño de la mama.

Este tipo de ruptura podría ser confirmada por otro tipo de examen más específico como una mamografía especial o una resonancia magnética. Como las rupturas de los implantes de gel de siliconas son difíciles de detectar, el profesional puede indicar resonancias magnéticas periódicas (cada dos años) para controlar el estado de los implantes mamarios.

Si el implante se rompe necesitarás una cirugía para reparar el daño. Este procedimiento normalmente se puede hacer a través de las mismas incisiones que se realizaron en la mamoplastia inicial. El procedimiento suele ser sencillo, aunque si los implantes de gel de silicona se han roto y se esparcido la silicona por los tejidos circundantes, es probable que se necesite una cirugía más extensa para eliminar los restos de esa sustancia.

Es recomendable que una vez tengas los implantes colocados, ya sea de solución salina o de gel de silicona, consultes periódicamente con médico. Es posible que los implantes se rompan, pero si eso lo descubres a tiempo, la solución será más rápida y tendrá un menor riesgo.