Reducción de pecho

Reducción de pecho: Información sobre la mamoplastia de reducción

Reducción de pecho

La mamoplastia de reducción de pechos consiste en extraer volumen del pecho quitando tejidos. Este procedimiento está indicado para aquellas mujeres que tienen sus senos demasiado grandes y pesados, producto de un exceso de grasa en la mama, un exceso de glándula mamaria o de piel, que hace que la zona se vea envejecida.

También se puede utilizar para corregir una asimetría entre los pechos, o para emparejar los tamaños de los pezones. Es muy usual que las mujeres, cuando pasan de los 40 años, y han pasado por varios embarazos o fluctuaciones en el peso, vean que sus mamas se caen, resultando antiestéticas y molestas. Una mamoplastia de reducción de pechos ayudará a mejorar la apariencia del busto.

¿Cuándo se recomienda esta operación?

Una buena candidata a una mamoplastia de reducción es aquella persona que cumpla con alguno de los siguientes requisitos:

  • Que goce de buena salud.
  • Que tenga la necesidad de reducir sus pechos para lograr una mejora física o estética.
  • Que tenga más de 20 años (Este requisito es el ideal, aunque si los problemas físicos que se padecen son muy importantes puede realizarse antes).

Las mujeres con pechos excesivamente grandes que provocan molestias físicas son excelentes candidatas para la cirugía de reducción mamaria. No es una cirugía recomendada para aquellas mujeres que estén en período de lactancia o que quieran dar de mamar a sus hijos.

La mamoplastia de reducción también puede llevarse a cabo en los hombres que sufren de ginecomastia, que es una enfermedad que produce un agrandamiento anormal de las mamas. La ginecomastia se da más habitualmente en los hombres y está generalmente relacionada con las etapas en las que se producen cambios hormonales.

¿En qué consiste la operación?

Antes de la operación

La mamoplastia de reducción mamaria es una técnica quirúrgica que se practica a aquellas mujeres, mayores de 20 años, que sufren de aumento (o hipertrofia) de mama. Como condiciones previas a la cirugía, el médico pedirá estudios previos y exámenes de laboratorio (incluyendo una radiografía, ecografía y una mamografía).

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El cirujano también pedirá a la paciente que no tome aspirinas, ni antinflamatorios, ni pastillas anticonceptivas, ni alcohol, ni tabaco ni drogas por lo menos las 4 semanas previas a la operación.

La cirugía de reducción no necesita de internación y dura entre 1 y 3 horas. El cirujano plástico podrá utilizar anestesia local o general, aunque la anestesia local unida a una sedación oral es lo más habitual.

Procedimiento

Una vez que el paciente está bajo los efectos de la anestesia, el cirujano realiza las incisiones con el bisturí. Cada cirujano puede realizar diferentes tipos de incisiones que variarán en función de la cantidad de tejido que se desea extraer. La incisión más común es un corte en forma de T invertida, aunque si hubiera que extraer una cantidad importante de tejidos, sería probable que el cirujano eligiera otro tipo de incisiones, en forma de L o de Y invertida, que le permitirá mejores maniobras con el instrumental.

La elección de la incisión tendrá que ver con el tamaño, la forma y la cantidad de tejido mamario que se deben extraer. Generalmente, se realizan incisiones alrededor del pezón, que pueden extenderse de manera horizontal o vertical al pliegue submamario.

Una vez se ha completado la retirada del tejido mamario, el cirujano recolocará los pezones si fuera necesario, poniendo énfasis en que ambos queden simétricos y que las mamas queden similares entre sí, para luego proceder a suturar las heridas.

Durante los siguientes 7 días, el paciente deberá utilizar un apósito quirúrgico que colocará el médico para inmovilizar las suturas. Después, y durante aproximadamente 60 días, la paciente utilizará un sujetador especial para mamoplastia de reducción.

Los resultados podrán notarse una vez se vayan los efectos de la anestesia, sobre todo si se ha extraído mucha cantidad de tejido mamario. Al poco tiempo, la paciente notará el pecho más ligero y se dará cuenta del peso que se ha quitado de encima.

Beneficios de la Cirugía de Reducción de Pecho

Una operación de reducción de pecho puede mejorar considerablemente la vida de aquella mujer que se somete a esta cirugía. Esta mejora viene principalmente de dos vías, que son la mejora en la salud de la mujer y la mejora en la confianza en si misma y serán más importantes en la medida en que el cambio que se ha producido haya sido más drástico. No hay que olvidar que tener unos senos de un tamaño superior al que corresponde, puede causarle a una mujer dolores de espalda y diferentes complejos.

Durante los primeros días que siguen a la operación de reducción de pecho, ya podrás notar un alivio en los dolores de espalda, hombros y cuello que se producían por un peso excesivo de las mamas. Además, la reducción mamaria te podrá dar mayor libertad en los movimientos, sobre todo si deseas practicar determinados deportes.

Una reducción de pechos suele ser muy positiva psicológicamente ya que podrías dejar de sentir vergüenza por tener unos pechos demasiado grandes. Por lo general, las mujeres de pechos grandes suelen acomplejarse durante la adolescencia y adoptan una postura encorvada para ocultar sus pechos. Esta posición trae consigo diferentes problemas en la columna y en la cintura que podrían ocasionar muchos dolores físicos y traen otras complicaciones.

Cuando una mujer consigue finalmente tener unos pechos que son acordes al tamaño del resto de su cuerpo, lo normal es que empiece a utilizar ropa más femenina y más sexy, se sienta más atractiva, y quede más contenta de su nueva imagen.

Después de una cirugía de reducción de pecho, las mamas serán más pequeñas y ligeras por lo que los dolores deberían remitir y desaparecer al cabo de poco tiempo.

Desventajas de la Cirugía de Reducción de Senos

La cirugía de reducción de senos tiene algunas desventajas que es bueno que conozcas antes de realizarte la cirugía de reducción de pecho.

  • Después de la operación perderás la sensibilidad de tus senos, por lo menos durante algunas semanas, sobre todo en el área del pezón.
  • Tras la cirugía de reducción, tendrás dolores y molestias durante las primeras 3 semanas y deberás tomar analgésicos. Podrás sentir ardor, puntadas en las suturas y comezón que suele ser muy molesto.
  • No podrás fumar, ni tomar alcohol ni drogas por al menos 30 días antes y 30 días después de la operación. Tampoco podrás tomar medicamentos que no hayan sido prescritos por el médico. Tampoco podrás tomar anticonceptivos orales.
  • Durante 15 días, es conveniente que evites las relaciones sexuales para que no se te inflamen las incisiones con el contacto físico. Además, durante un mes deberás evitar el roce intenso de las mamas.
  • No podrás exponerte al sol ni al agua clorada de las piscinas por lo menos durante 40 días
  • Después de la cirugía, quedarán algunas cicatrices, que podrás ocultar bajo la ropa interior.
  • En la primera menstruación que haya después de la cirugía de reducción de senos, es probable que sientas molestias y dolor en las mamas, que vendrá como consecuencia del hinchazón.
  • Antes de ver los resultados finales, tendrás que esperar unos meses. Si hubiera una fluctuación de peso importante, un embarazo o cambios hormonales importantes las mamas podrían cambiar de nuevo de forma y de tamaño.

Posibles riesgos y efectos secundarios

La mamoplastia de reducción es una cirugía estética sencilla y segura. Sin embargo, y como todas las cirugías estéticas tiene sus riesgos que pueden disminuirse si se sigue al pie de la letra las recomendaciones prequirúrgicas y los cuidados postoperatorios.

Entre las complicaciones más frecuentes que pueden aparecer después de una mamoplastia de reducción, se encuentran los siguientes:

  • Infecciones
  • Sangrado y hematomas
  • Pérdida de la sensibilidad en los pechos
  • Problemas de lactancia
  • Necrosis (muerte de la piel) de las suturas
  • Apertura de las incisiones después de la operación
  • Complicaciones con la anestesia
  • Pérdida del pezón por necropsia
  • Asimetría de los pezones (uno queda más arriba que el otro)

Una mamoplastia de reducción deja cicatrices que con el tiempo pueden llegar a ser imperceptibles. Además, el cirujano plástico intentará que dentro de lo posible las marcas y cicatrices queden ocultas bajo la ropa interior.

A pesar de los posibles riesgos, la mayoría de las mujeres que tienen pechos exuberantes considera que una mamoplastia de reducción será más beneficiosa que perjudicial para su salud y la mayoría queda muy contenta después de someterse a una operación de reducción mamaria.

Resultados de la mamoplastia de reducción. Fotos del antes y después

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